EVITAR LOS GRITOS

12.06.2012 17:40

Hoy en clase se nos ha planteado un pequeño comentario por parte de un papi, que todos hemos estado de acuerdo en tratar. El papá, nos comentaba que son muchas las veces que eleva la voz con su hija. Todas las familias, comentaban que en ciertos momentos del dia, el grito se escapa. Sabemos que no deben hacerlo pero es una de las técnicas más empleadas. Por mi parte, he considerado oportuno, evitar que se sientan culpables, pues en algun momento se puede escapar como padre, pero no por ello conseguimos más y desde luego,  si luego nos queda el sentimiento de culpa, está claro que no sirvió de nada. Algo muy recurrente es afrontar con tranquilidad, ser conscientes de que esta situación me saca de mis casillas, por lo que si puedo paso el testigo de la situación al otro adulto. Pero cuando no hay otro adulto, entonces lo mejor es usar el tiempo fuera..., esto es, he dicho que no y como no me escuchas  me marcho y cuando estés tranquilo volvemos a dialogar. En ese momento, segundos el adulto puede tomar aire,.., y el pequeño piensa sobre lo que ha pasado, de hecho le va a sorprender que nos retiremos y no gritemos. Desde luego algo que me ha gustado mucho es que todos los papis que estaban en clase durante la recogida, coincidían en que lo que no puede ser es usar la fuerza con ellos, el cachete, azote, bofetón, todos han confirmado que no demuestra más que algo que los pequeños ya saben, el adulto es más fuerte. Es interesante ver las recetas que se daban unos a otros, muchas de ellas con coherencia, como educadores que son de sus hijos, y desde luego destaco, que les ha sorprendido que les diga sin remordimientos cuando lo hacemos. Todos somos humanos y nos podemos equivocar, lo cierto es que en muchas metodologías, el error es signo de aprendizaje, por este motivo, cuando somos padres tampoco hay que dramatizar por errar, lo bueno de equivocarse es que hemos aprendido algo, que nos equivocamos y debemos considerar otra estrategia. Culpabilizar a los padres,..., mi experiencia me demuestra que no lleva a buen puerto, ya tienen demasiada angustia acomo para generarles más culpàbilizandoles, cuando se quita hierro a su preocupación, lo hablamos tranquilamente, intentamos ponernos en su lugar pero con una visión profesional, esto es sin olvidar en ningún momento como profesionales lo correcto, conseguimos que las familias avancen, y por ende avancen sus hijos y por tanto nuestros objetivos como tutores, escuchar y empatizar es fundamental para ser un buen tutor. ESCUCHANDO A MUCHAS FAMILIAS ESTOS AÑOS Y APRENDIENDO DE ALGUNAS BUENAS PROFESIONALES CON LAS QUE HE TRABAJADO, HE APRENDIDO A SER UNA TUTORA, QUIZÁ MEDIOCRE, PERO CONVENCIDA DE DEJAR UNA BUENA HUELLA EN MIS FAMILIAS-